El CO2 acumulado en aulas y salas de conferencias mal ventiladas hacen que te adormezcas según pasa el tiempo / @Keflavich

Hay conferencias que aburren a las ovejas y clases que hacen que el alumnado se adormezca sin remisión. pero esto no siempre es por la falta de interés de los temas o porque la gente llega a clase sin haber dormido en casa. La razón puede estar también en la concentración de CO2.

Las aulas, salas de reuniones y conferencias son lugares relativamente cerrados donde mucha gente está respirando a la vez, básicamente expulsando CO2. Cuando la concentración del CO2 supera las 1.000 ppm (partes por millón) se empieza a notar que el ambiente «está cargado» y comienza a afectar la somnolencia.

El CO2 acumulado en aulas y salas de conferencias mal ventiladas hacen que te adormezcas según pasa el tiempo / @Keflavich

Cara Battersby lo explicó con este gráfico de @keflavich (que se dedicó a medir los datos con este monitor y este software) en donde se ve cómo aumenta la concentración de CO2 (de 875 a 1200 ppm) y de la temperatura (1°C) en tan solo 50 minutos.

Hace tiempo planteamos esto como problema de Fermi, en un aula normal y corriente completamente cerrada resulta que en menos de 3 horas el aire se vuelve bastante enrarecido y comienza a notarse claramente la falta de oxígeno.

Si la sala está bien ventilada esto no tiene por qué suceder: apenas se notaría variación. Si, como sucede en el primer gráfico, se abren las puertas y/o ventanas cada 50 minutos y se airea la sala un poco, la concentración y temperatura bajan de nuevo a niveles aceptables.

Si la próxima vez que vayas a una conferencia notas el efecto (zzz…), ya sabes: que circule el aire.

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