Durante la última semana hemos probado ininterrumpidamente el último gran lanzamiento en materia de vestibles, el reloj inteligente Fitbit Versa 2.

Siendo alguien que ha probado y usado consistentemente las versiones anteriores, me intrigaba saber qué ofrecía realmente de nuevo este ofrecimiento y para mi sorpresa, mis expectativas se vieron altamente superadas, aunque hay espacio para mejoras, sin duda.

Lo primero es aclarar que Fitbit hace, primero, aparatos deportivos, segundo, aparatos deportivos y tercero, relojes inteligentes. Teniendo eso claro es más fácil saber a qué enfrentarse y dónde poner las expectativas.

Viejo conocido

Fitbit Versa 2

El diseño de la carcasa es la misma que en el Fitbit Versa Lite, o sea, es igual al primer Versa, pero sin botones en el costado derecho. Nunca les encontré una utilidad real así que bien, se ve más limpio. Igual, no puedo dejar de pensar, desde la primera versión, que es un poco mucho muy demasiado parecido al Apple Watch, pero en fin, es lo que es.

Interesantemente se mantiene ese estilo inteligente que tenían los viejos -y fallecidos- Pebble, con una base de usuarios y carátulas hechas por una comunidad súper activa y que permite una buena personalización.

La aplicación se actualizó y es, probablemente, una de los más simples softwares de salud personal, sin dejar de ser completo y muy intuitivo. El nuevo servicio de pago de Fitbit que se incluye le suma harto a la experiencia, pero en mi caso de uso no lo necesito, o más bien, no le saco suficiente provecho.

El estilo aquí es la personalización de lo que necesitas en específico para cumplir tus objetivos, sea bajar de peso, dormir mejor, caminar o moverte más, llevar un mejor estilo de vida o lo que sea, te tienen cubierto.

Hay salud

Fitbit Versa 2

En lo que respecta a las mediciones de salud, ahora es un poco más preciso todo, y a pesar de que no es tan exacto como un chess strap, cada generación se acerca un poquito más y me encanta. La inclusión de ejercicios de respiración serán un alivio para los más ansiosos.

Eso sí, lo mejor que le encontré al Versa 2 es la duración de la batería, dándome 6 días y 7 noches (midiendo la calidad de mi sueño) de duración, siendo así el reloj inteligente de Fitbit con mayor autonomía y por paliza. Ahora, esto es sin el “always on display”, que es una característica nueva pero que no la usé mucho. Sucede que sí, cumple con su función, pero son solo 2 estilos y no son mi onda, además, si trato de despertar el reloj a la carátula completa, debo apretar el botón lateral, no sé si es un fallo o una decisión de diseño. Sea lo que sea, me parece errado.

Fitbit Versa 2

Por otro lado, el ecosistema de aplicaciones se va ampliando cada vez más, como con Spotify que ahora tiene una integración mucho más granular si eres suscriptor premium. Esto me encantó, como también la posibilidad de usar pagos móviles vía NFC, que ahora todas las versiones del reloj tienen.

También ahora hay un micrófono, para que puedas hablar con Alexa y sí, funciona “bien”, aunque es muy escueto de características en Latinoamérica o si no tienes un ecosistema alrededor de este. Pero que ahora puedas responder notificaciones a través de dictado, que no es perfecto y que hay que hablarle ex-tre-ma-da-men-te cla-ro. Quizás en inglés es mejor. Aún así, se agradece.

En el sistema operativo propio del reloj aún hay algunos yerros, como una animación que retrasa ver tu actividad diaria y uno que otro tirón, pero es mucho más fluido ahora todo con el nuevo procesador que incluyeron. Si a esto le sumamos que la pantalla es OLED y todo se ve mucho más rico y claro, incluso con el sol a todo dar.

Fitbit Versa 2

A mi criterio es un avance tremendo para la marca, pero con espacio para algunas mejoras. En Amazon, esta versión que es Premium por la inclusión de dos correas, una de nylon y otra de silicona, cuesta 230 dólares, lo que me parece un precio justo para lo que se ofrece y es un producto que puedo disfrutar y recomendar sin muchos peros.