Igual que existe la llamada internet de las cosas que adolece de unos cuantos problemas de seguridad, unos investigadores de la Universidad de Purdue están proponiendo preparar la seguridad para la «internet del cuerpo» antes de que se produzcan. En este vídeo el profesor Shreyas Sen cuenta cómo lo están haciendo.

Lo que plantean es utilizar el propio cuerpo humano como red local. Sería lo que denominan Red de Área Corpórea (frente a la tradicional WAN o Red de Área Inalámbrica). Las señales funcionarían mediante conductividad eléctrica, en lo que denominan una «distancia electro-cuasiestática» (una especie de «capa» con alcance a tan solo unos 15cm de la piel) frente a los 5 metros o más que alcanzan redes Bluetooth o Wi-Fi. La red corpórea no irradia las señales más allá de lo necesario para funcionar.

Tecnología de seguridad para crear una «internet del cuerpo» que sea imposible de «crackear» / Universidad de Purdue
Red de Área Corpórea vs. Red de Área Inalámbrica / Imagen: Universidad de Purdue

Gracias a esta red que abarcaría todo el cuerpo podrían conectarse dispositivos no sólo desde la cabeza a los dedos de los pies; también hasta el interior del cuerpo. Por ejemplo se podrían enviar señales desde un reloj de tipo smartwatch a (potencialmente) un marcapasos, algo extremadamente delicado como es lógico y que nadie querría que fuera crackeado indebidamente (como ya se ha demostrado que se puede hacer). Pero también podría servir para los sistemas de entrenamiento que cuentan pasos y miden otras constantes vitales (privadas); para las píldoras-cámara, los nanorrobots y cosas así.

Una tecnología interesante para proteger mediante criptografía fuerte sistemas que son extremadamente delicados y que sólo los médicos deberían poder «reprogramar», estando cerca del paciente, no algo que cualquiera que pase cerca al alcance del Bluetooth o tenga acceso al wifi porque alguien usó contraseñas débiles en plan 1234 pudiera crackear indebidamente.

# Enlace Permanente